El desamiantado es el proceso de retirada, gestión y eliminación segura de materiales que contienen amianto (también conocido como asbesto), un material altamente peligroso para la salud humana. Durante décadas, el amianto fue ampliamente utilizado en la construcción por su resistencia al fuego y su bajo coste, especialmente en cubiertas, tejados de uralita, bajantes, depósitos, fachadas y aislamientos.
Sin embargo, hoy se sabe que la exposición a fibras de amianto puede provocar graves enfermedades respiratorias, por lo que su manipulación está estrictamente regulada por la normativa vigente. Por este motivo, el desamiantado debe ser realizado exclusivamente por empresas especializadas y autorizadas como Grupo Neotina. El amianto es peligroso cuando sus fibras se liberan al aire y son inhaladas. Estas fibras microscópicas pueden alojarse en los pulmones y causar enfermedades graves con el paso del tiempo. Por ello, la retirada de amianto no es solo una cuestión legal, sino también una medida fundamental de protección para la salud y el medio ambiente.
El servicio de desamiantado profesional incluye todas las fases necesarias para garantizar una eliminación segura y conforme a la ley:
Se identifican los materiales con amianto y se analiza su estado, ubicación y nivel de riesgo.
Se elabora un plan técnico que debe ser aprobado por la autoridad competente, cumpliendo la normativa de seguridad y salud.
El material se retira de forma segura, evitando la liberación de fibras, utilizando equipos especializados y personal cualificado.
Los residuos de amianto se embalan correctamente y se transportan a gestores autorizados de residuos peligrosos.
Se realiza una limpieza exhaustiva de la zona y se emite la documentación que certifica la correcta retirada del amianto.
La uralita con amianto fue ampliamente utilizada en todo tipo de construcciones por su resistencia y bajo coste. Hoy en día, su retirada es necesaria en numerosos elementos de edificios residenciales, industriales y agrícolas, especialmente cuando el material está deteriorado o se va a realizar una reforma o demolición.