¿Cómo identificar amianto en edificios y construcciones? Guía completa para detectarlo de forma segura

El amianto, también conocido como asbesto, fue durante décadas uno de los materiales más utilizados en la construcción. Su resistencia al calor, su capacidad aislante y su bajo coste hicieron que se incorporara en miles de edificios. Sin embargo, con el paso del tiempo se descubrió que su exposición puede provocar graves enfermedades respiratorias como la Asbestosis, el Cáncer de pulmón y el Mesotelioma.


Por este motivo, identificar correctamente la presencia de amianto en edificios antiguos es fundamental para evitar riesgos para la salud y cumplir con la normativa vigente. En esta guía completa aprenderás cómo reconocer materiales con amianto, dónde suele encontrarse y qué hacer si sospechas que está presente en una construcción.


Qué es el amianto y por qué es peligroso


El amianto es un mineral fibroso natural que se utilizó ampliamente en la construcción entre los años 1940 y 1990. Está formado por fibras microscópicas que, cuando se liberan al aire y se inhalan, pueden quedar atrapadas en los pulmones durante décadas. El principal problema del amianto es que no causa síntomas inmediatos. Las enfermedades relacionadas con su exposición pueden aparecer 20, 30 o incluso 40 años después.


Riesgos para la salud


La exposición prolongada puede provocar:


• Asbestosis (fibrosis pulmonar)

• Cáncer de pulmón

• Mesotelioma pleural

• Enfermedades respiratorias crónicas


Por ello, en muchos países su uso está totalmente prohibido desde principios de los años 2000.


¿Cómo identificar amianto en edificios y construcciones?

Cómo identificar amianto en edificios antiguos


Detectar amianto no siempre es fácil, ya que suele estar mezclado con otros materiales de construcción. Sin embargo, existen varias pistas clave que pueden ayudarte a sospechar su presencia.


Antigüedad del edificio


La primera señal es la fecha de construcción.


Es probable que un edificio tenga amianto si fue construido entre:

• 1950 y 1990

En España, el uso del amianto se prohibió definitivamente en 2002, por lo que cualquier edificio anterior podría contenerlo.


Apariencia de los materiales


Algunos materiales con amianto tienen características visuales reconocibles:


Placas onduladas de fibrocemento

También conocidas popularmente como uralita, suelen encontrarse en:

• Tejados de garajes

• Naves industriales

• Cobertizos

• Granjas


Aspecto típico:

• Placas grises

• Forma ondulada

• Superficie rugosa


Placas planas de fibrocemento

Se utilizaban en:

• Fachadas

• Cerramientos

• Bajantes


Suelen tener un color gris claro o blanquecino.


Aislamientos térmicos

El amianto se empleaba en:

• Calderas

• Tuberías

• Conductos de ventilación


Estos aislamientos suelen tener aspecto fibroso o compacto.


Ubicaciones donde suele encontrarse


El amianto no solo aparece en tejados. También puede encontrarse en múltiples elementos del edificio.


Cubiertas y tejados

Es el lugar más común. Las placas de fibrocemento son uno de los materiales con amianto más frecuentes.


Bajantes y tuberías

Las tuberías antiguas de evacuación de agua se fabricaban con fibrocemento con amianto.


Depósitos de agua

Muchos depósitos antiguos están hechos de fibrocemento con amianto.


Falsos techos

Algunos paneles acústicos contenían fibras de amianto para mejorar el aislamiento.


Revestimientos ignífugos

Se aplicaban en estructuras metálicas para protegerlas del fuego.


Tipos de amianto utilizados en construcción


Existen varios tipos de amianto, aunque los más utilizados en edificios son:


Amianto blanco (crisotilo)

El más común en construcción.


Amianto marrón (amosita)

Utilizado en aislamientos térmicos.


Amianto azul (crocidolita)

Uno de los más peligrosos, empleado en algunos aislamientos industriales.


Cómo confirmar la presencia de amianto

Aunque existen señales visuales, la única forma segura de confirmar la presencia de amianto es mediante análisis de laboratorio.


Análisis de muestras


El proceso suele incluir:


• Toma de muestra del material sospechoso

• Envío a laboratorio especializado

• Análisis microscópico de fibras


Estos análisis pueden detectar incluso pequeñas concentraciones de amianto.

Importante: nunca tomes muestras sin protección, ya que podrías liberar fibras peligrosas.


Qué hacer si encuentras amianto en una construcción


Si sospechas que un edificio tiene amianto, lo más importante es no manipularlo.


Las recomendaciones son:


No perforar ni romper el material

Manipularlo puede liberar fibras al aire.


Contactar con empresas especializadas

Solo empresas autorizadas pueden retirar amianto de forma legal.


Evaluar su estado

El amianto no siempre debe retirarse si está en buen estado y no se manipula.


Planificar su retirada

Si el material está deteriorado, será necesario un proceso de retirada controlado.


Normativa sobre amianto en España


En España, la gestión del amianto está regulada por varias normativas de seguridad laboral y medioambiental.


Entre las principales obligaciones destacan:


• Las empresas que manipulan amianto deben estar inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA).

• La retirada debe realizarse con protocolos de seguridad específicos.

• Los residuos deben transportarse a vertederos autorizados.


Señales de alerta de amianto deteriorado


El amianto se vuelve peligroso principalmente cuando se deteriora o se rompe.


Algunas señales de riesgo son:


• Material desmenuzado

• Grietas o roturas

• Polvo gris en superficies cercanas

• Desgaste por exposición al clima


En estos casos es recomendable realizar una inspección profesional urgente.


Consejos para propietarios de edificios antiguos


Si eres propietario de un inmueble construido antes de 2002:


• Realiza una inspección técnica del edificio

• Evita reformas sin revisar materiales antiguos

• Consulta con profesionales certificados

• Mantén los materiales en buen estado si contienen amianto


Identificar amianto en edificios y construcciones es fundamental para proteger la salud de los ocupantes y cumplir con la normativa. Aunque a simple vista puede parecer difícil de detectar, la antigüedad del edificio, el tipo de materiales y su ubicación son pistas clave para sospechar su presencia y la posterior retirada de amianto.


Ante cualquier duda, lo más recomendable es consultar con especialistas y realizar análisis de laboratorio. La manipulación incorrecta del amianto puede liberar fibras peligrosas y provocar graves problemas de salud a largo plazo.


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